Partiendo de la frase mítica de “doblar el precio de compra”. Esto que en manos inexpertas suena a forrarse, o que con el doblete pocas cuentas tienes que hacer, la mitad para el proveedor y de la otra mitad un poco para los gastillos y el resto para tu bolsillo! ERROR!
El 100% sobre coste es equivalente al 40% sobre venta. Dado que hay que pagar un 20% de IVA. De ahí hay que quitar los descuentos de Rebajas y maulas, del orden del 10% afinando mucho en las compras, por lo que quedaría un margen neto del 30% sobre venta. De ese 30% de la venta descontamos los gastos generales, personal, alquileres y amortizaciones de compra del local, seguros, hacienda, composturas, luz, teléfonos, mantenimiento de alarmas, ADSL, gestoría, comunidad y me quedo aquí.
Si con este 30% podemos hacer frente a los gastos generales significa que vendemos muy bien.
Estimando un negocio en un local de 80 a 100 metros cuadrados la cuenta estimada media es por encima, de unas ventas de 250.000€.

Todo esto es muy subjetivo e interpretable en cada caso pero nos da una idea de lo de forrarse doblando el precio de compra.
Si vendes 231.204€ no hay beneficio ninguno y si vendes menos o quitas gastos al mismo nivel que bajan las ventas o tienes que marcar con mas margen del doblete si la competencia lo permite.
La estadística media de marcaje no tiene que bajar del 120% 130% y acertar mucho en lo que compras para poder vender cantidades mínimas que permitan la viabilidad del negocio.
Cuando marcas de lujo como Gucci, Chanel o Versace ofrecían sus productos a precios hasta un 80% más baratos en Estados Unidos. “Son artículos en los que el margen es muy alto con este descuento para no vender bajo costo el marcaje tiene que ser de multiplicar el costo por 9 veces no por una, el doblete.
Las empresas se lo pueden permitir porque lo que venden no es calidad, sino imagen. Pero esta imagen se puede romper con los descuentos. Hay un peligro real de ruptura del sueño puesto por el consumidor en la cosmética, moda y complementos de alto nivel”, explica Carlos Costa, socio de The Boston Consulting Group (BCG).
Como fácilmente se puede ver el ejemplo anterior es un supuesto de cuenta de explotación simple elaborada a la cuenta de la vieja pero se ve con claridad el esfuerzo titánico empresarial de muchos comerciantes después de trabajar de 10 a 11 horas diarias durante seis días a la semana se forran de esta manera.